Siempre e tenido problemas para comenzar, y comúnmente el principio es tan pésimo que no logro terminarlo. El desarrollo es bueno, me anima de sobremanera continuarlo, pero me acongoje el final, que prefiero cerrar el libro y mirar hacia otro lugar.
Me llamo Nidia, no Eli, no Ian, Víctor o como tantas veces me e nombrado ya.
Esta soy yo, y lo doloroso es no poder cambiarlo, por que no quieres, por que tienes miedo. Por que es la verdad, el miedo rige mi vida desde hace mas tiempo del que puedo recordar.
Dentro de una semana regresare a mi tierra natal. Chihuahua México, esa zona en conflicto, que es verdad, el mundo entero vive el conflicto. Malditas drogas, maldita estupidez humana, pero regresare, a buscar algún trabajo mediocre, y olvidar todos esos sueños que me hicieron sobrevivir tantos años. Por que duele resignarse, pero si estoy aquí, del otro lado (california) es por que no puedo afrontar la realidad, y me e dado por vencida ya.
Tengo miedo, y si no hago nada es por eso mismo, miedo. Me encuentro totalmente bloqueada, el terror me tiene paralizada. Y ya no quiero correr. Quiero encerrarme en un cuarto y morir de inanición, quiero pensar tanto que ya no tenga mas en que pensar, quisiera borrar todos esos rostros que tanto e amado y poder descansar en paz. Paz… que extraña palabra. Tan irreal y tangible, como un sueño que al despertar jamás encuentras el final.
Y ya me estoy desviando, como ya lo había mencionado, nunca puedo dar final. Solo son un montón de ideas al aire, que al ser tantas se pierden entre el aire y logran ocupar su lugar. Sabes? Hay veces que no puedo respirar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario