“Nadie es tan guapo como en su facebook ni tan feo como en la de elector”
Justo hoy se cumplen 18 años desde que mi madre abrió las piernas y algo extraño cayo de cabeza en los brazos de un desconocido. 18 años y casi 9 meses desde que esas dos microscópicas células se unieron para mal formarse y crear a ese ser tan despreciable que vendría siendo yo.
Ya 18 años que me ahogan tras un pilar de recuerdos desfallecidos sobre mi nuca, ahora soy mas fuerte, es verdad, mas fuerte que mis padres, que mi hermano, que toda mi familia junta, lo soy. Si viene la tormenta yo la tolerare.
Mayor de edad, formado para el servicio militar, con la credencial de elector en mis manos y veinte o treinta cabrones antes de mi. Dicen que si alegas tu homosexualidad frente al ejército no te obligan a marchar, o te meten a la cama de algún wey para comprobarlo, aun así, el verdadero premio seria no marchar.
Los servicios de gobierno siempre son tan estúpidos, te citan temprano, para atenderte al final del día, estoy cansado, sediento y hambriento. Si hay un momento para morir de una manera humillante, este seria.
-adelante- se escucha la voz ronca de un remedo de humano de sexo indefinido sentado enfrente de un escritorio carcomido por los años ¿A dónde rayos se van los impuestos? Creo que a los ojos de Elba Ester Gordillo, pero nadie lo podría asegurar.
-adelante- si no tecleara como un jodido psicópata se podría dar cuenta de que ya estoy frente a usted.
-si-
-papeles- idiota.
-aquí están- idiota.
-no marchara, regrese la semana que sigue para recoger su cartilla- puta.
-gracias- doy media vuelta y siento como me lame el culo con la mirada mientras intento alejarme - gracias.- y oculto mi mirada sobre mis manos sudorosas.
Todo el día aquí, parado, solo para que me sellaran. ¡Dieciséis horas esperando que solo me pusieran un sello!, a estas alturas quizá habría preferido salir sorteado. Así mínimo habría discutido unos diez o quince minutos para que me dejaran en paz. ¡Mínimo habría externado mi frustración en gritarle lo incompetente que es! Pero no… solo me dejo ir en paz, ¡coño! Aunque no, no hubiera tenido que discutir en lo absoluto, solo hubiera dicho que era gay, y la monstruosidad que me atendió me la habría pasado… Habría terminado así, simple. No seria la primera vez.
Malditos sean, siempre me dan por la mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario